Las masías rurales

masia rural

El turismo rural se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos para muchas familias, que dejando sus trabajos y echando mano de sus ahorros, se han aventurado en reconstruir diferentes construcciones de algún modo históricas, ofreciendo unos servicios dignos de los mejores hoteles rurales, y haciendo auténticas recreaciones de épocas pasadas. Una de las construcciones que más se han rehabilitado para darle este uso hostelero, han sido las masías. Este tipo de construcción rural fue diseñado para servir como casa de labor, ubicada en fincas agrícolas y ganaderas, principalmente en el antiguo reino de Aragón.

Villas Romanas

Estas construcciones tienen su origen en la época romana, donde formaban parte de las llamadas villas romanas. Posteriormente, los materiales de construcción fueron renovándose cambiando el barro y el adobe por piedras y cemento. La mayoría de las masías suelen ser de una antigüedad entre el siglo XVI y el XVII, diferenciándose por pequeñas modificaciones en fachadas o acabados. Eran consideradas casas de labranza, siempre ubicadas en fincas agrícolas y ganaderas, siendo el sustento de la familia que la habitaba y explotaba a su vez.

El tercer piso destinado al granero

Las masías suelen disponer de dos pisos, y según las propias necesidades que tuvieran los dueños o sus habitantes, así hacían las distribuciones. Las más comunes son las que en su planta inferior, tenían un claro fin relacionado con las tareas de la tierra de labranza, y en la planta superior se reservaba al uso de la vivienda como hogar. Igualmente, la planta inferior, también ejercía como establo, por lo que los animales dormían justo debajo de la vivienda, aportando de esta forma un calor extra a la planta superior. En algunos casos determinados, hay masías que cuentan con tres alturas, siendo la última planta la que se utilizaba como despensa y granero. Estas robustas edificaciones, eran construidas con piedras de hasta un metro de altura, siendo el espesor de sus paredes de entre treinta y cincuenta centímetros.

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